Martín Ocelotl

Martín Ocelotl (1496 – ¿1537?) era un sacerdote indígena azteca (chamán) que se puso procesado durante la Inquisición de Nueva España. Su apellido Ocelotl, jaguar de medios en Nahuatl.

Ocelotl nació en una familia poderosa de la ciudad de Chinanta (Chinantl) localizada en Puebla, México. Su padre era un comerciante afortunado mientras su madre era una sacerdotisa conocida y eficaz. También se cree que porque vino de una familia poderosa, se consideró que era un prodigio religioso en la edad joven.

Después de la perdición del Imperio azteca, Ocelotl tomó la residencia en el estado de la alianza cercano y antiguo de Tetzcoco (Texcoco). Precisamente allí Martín era capaz de seguir su práctica de ser un chamán afortunado en la ciudad. También trató de establecer una escuela religiosa en la cual muchos de los indígenas podrían ser capaces de seguir sus rituales religiosos diarios. Sin embargo, porque la conquista había ocurrido muchos indígenas comenzaron a convertirse al cristianismo a fin de evitar la Inquisición.

A la edad de veintinueve años, Ocelotl se convirtió a la fe Católica y se bautizó. Le dieron el nombre español Martín. Aunque Martín se bautizara ahora, siguió practicando los viejos caminos. Los rumores sobre el poder de Ocelotl se extienden y muchos de los sacerdotes temieron su influencia en la comunidad indígena convertida. También era muy rico y era capaz de compartir con muchos miembros dentro de su área. Finalmente, se acusaría de usar la brujería y practicar la idolatría.

En la Caída 1536, se colocó procesado antes de la Inquisición. Según varios testigos, eran capaces de recordar cómo Martín Ocelotl usó su poder y era capaz de predecir cuando la lluvia iba a ocurrir. Otro testigo subió el hecho era el hijo de hechiceros poderosos y afirmó ser una bruja más poderosa. Aunque hubiera muchas pruebas para encontrar a Martín Ocelotl culpable, afirmó que era inocente porque creyó que no había hecho nada incorrecto.

Dieron finalmente su caso al obispo Juan de Zumarraga de Nueva España (México) quien hizo la decisión final sobre lo que pasaría a Martín Ocelotl. El 10 de febrero de 1537, Martín Ocelotl en público se humilló delante de cada uno y se acusó de usar la brujería. Martín Ocelotl también se desterró de su casa y se obligó a vivir la vida encarcelada en Sevilla, Habsburgo España bajo el ojo vigilante de la Inquisición española.

Lamentablemente, según archivos el barco que llevó a Martín Ocelotl a España desaparece. Nadie sabe lo que pasó a él después de su salida.

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